Para muchos empresarios, directivos y profesionales saber que gestionar sus facturas en papel les cuesta mucho dinero es un auténtico descubrimiento. Conocer cuánto les cuesta realmente se convierte en una sorpresa mayúscula: Según diferentes estudios, el proceso de facturación realizado de forma tradicional supone un coste para las empresas que oscila entre los 10 y los 20 euros por factura. Con facturación electrónica esta horquilla de costes puede pasar a situarse entre los 3 y los 7 euros.